
Siempre supe que quería ser psicóloga, lo empecé a entender cuando era adolescente claramente lo tenía en mi mente pero lo más importante en mi corazón, escuchaba claramente el llamado de mi vocación cuando supe que no podría estudiar esta carrera que me apasionaba, pensé equivocadamente que estaba equivocada, si no podía con mis problemas como haría para ayudar a otros. Cada vez que me volvía la idea a la mente de estudiar esta carrera aunque mi corazón vibraba, mi racionalidad decía, no mejor no.
Aunque el tiempo ha pasado estoy convencida que todo llega en su momento y en su lugar, y ha llegado la oportunidad que tanto esperé, con la diferencia que hoy mi convencimiento es total, mi vocación gigantesca, mis ansias de conocimiento dispuestas, mis deseos de aprender incontenibles, estoy segura que hoy más que nunca aprovechare cada pequeña oportunidad que se me presente de conocer y aplicar a mi vida todos los conocimientos para compartirlos luego con quien los necesite.
Aprender a buscar en mi interior fue la diferencia entre antes y después de mi transformación mental, también coincidió con un gran cambio de vida a nivel personal. Empecé a detectar todo lo negativo que salía de mí y a modificarlo todo en positivo no de la noche a la mañana pero lo he logrado. Hoy con proyectos claros y reflexión constante estoy convencida que lo que sueñe será una realidad en mi vida, si es que debo vivirlo.
Además enseñar con ejemplo a mis hijos es una excelente escuela de vida. Sorprenderse con las maravillas simples de la vida, pero previendo cada paso a dar para que cuando llegue una adversidad se tenga la salida adecuada ya pensada, no es tan difícil como se cree, solo debes tener una meta soñada con un camino trazado a seguir e ir balanceando las circunstancias que llegan, no son buenas ni malas, solo son situaciones que debes vivir para avanzar.
Estar convencido de lo que quieres, realizar tu hobbie a diario, eso es parte del éxito en la vida de una persona y seguro el bienestar económico no se hará esperar. Unir tu fuerza espiritual, mental y corporal para cumplir tus metas, centrar tus esfuerzos en una sola dirección y además contagiar a quienes te acompañan en el camino para ayudarte a realizarlas, te ven con tanta decisión que saben que por más que intenten no podrán sacarte de tu camino no por terquedad tuya sino por convicción.
Avanzar con un proyecto integral de vida es lo correcto una meta por cumplir en los roles en los que trascenderás, transformando la vida tuya y de quienes están a tu lado. En alguna etapa de mi existencia pensé, que mi momento había pasado pero hoy claramente siento y creo que este es “mi momento”.
Encontré cambios buscando sentirme satisfecha conmigo misma, logre una felicidad constante en mi vida que se irradia. La evolución de los propósitos es constante una nueva proyección al cumplimiento de cada pequeño logro, aprendizajes constantes de situaciones positivas y a veces no tanto pero que siempre dejan una renovación.
He aprendido a organizarme para cumplir cada propósito, el día empieza muy temprano y para todo alcanza solo hay que saberlo distribuir, dar al máximo de ti en cada actividad que realizas es una buena clave, pon tu corazón cada segundo por pequeña que parezca la acción; se hace a conciencia, queda bien y sientes satisfacción al final; luego sigues con otra y así abierta a aprender de cada momento terminas un día enriquecido de quienes estuvieron contigo, de lo que hicieron juntos, de lo que hiciste por ellos y de lo que recibiste.
Cuando no solo te embotas en tus actividades rutinarias sino que haces de ellas una diversión y las vuelves diferentes, tu creatividad se dispara y aun más cuando llevas acabo aquello de lo que gustas.
Pude entender con el paso del tiempo quien era yo realmente, no quien esperaban que fuera, la influencia de “todo” el que me rodeaba dejo de tener relevancia y empecé a reconocer los maestros que habían en cada uno tomando la lección que necesitaba y dejándolos partir de mi lado, aunque muchos aun están conmigo, aún hay cosas por aprehender.
Leyendo un artículo sobre proyecto de vida vi que debo tener muy claro: Quién soy, hacia dónde voy, y quiénes me acompañan y quise compartir esta reflexión con ustedes.
Soy una mujer de fe cristiana, soy católica, y respeto la religión que cada quien profesa y en las ideologías en las que cada uno cree, me parezcan reales o amañadas son las de esa persona y no me detengo a criticar, promuevo renovar esa fe que cada quien tiene para el logro de sus metas pues es la base de todo.
Soy mejor desarrollando actividades en las noches, me inspiro más fácil, en las mañanas soy mejor aprendiendo, en el centro del día trato de hacer lo demás. Siempre tengo algo que hacer pero he aprendido a no dejarme absorber.
Sé que soy una guerrera en el camino de la vida con todo lo que deba sortear, soy fuerte de corazón y mente, decidida, leal con los demás y conmigo, que se deja guiar por su instinto. Disfruto al máximo compartir con la gente se que si los tengo cerca es porque tengo algo que aprender. No me gusta la rutina. Admiro la prudencia y fuerza de las palabras y hechos inteligentes en otras personas. A diario estoy virtualmente enred – ada, leyendo, aprendiendo y escribiendo. Quiero vivir en un lugar más grande y tranquilo de donde estoy hoy, haciendo lo mismo que hago a diario pero con más espacio. Como un imán la gente me busca para contarme “sus cosas” y me encanta, a veces no quieren una opinión solo ser escuchados les ayuda a auto reflexionar.
Mis padres, hermanos, mi esposo y mis hijos son quienes han transformado y aun lo hacen con su presencia en mi vida, por sus palabras y acciones aleccionadoras y por enseñarme a amar.
Reconozco que somos espejos que nos reflejamos en otros para percibir lo que no puedo ver de mi mismo si estoy solo, somos iguales, pero hemos venido a perfeccionarnos y por esta razón no estamos solitarios en el mundo.
Sé exactamente hacia donde voy pero eso da para otra reflexión solo quiero decir que me enfoco en vivir en compañía del éxito integral.
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