
a
madre tierra regula los ciclos de la vida y la naturaleza a través del
magnetismo. Todos los seres vivos están unidos e interconectados a través de
las rejillas magnéticas de la existencia y es través de estas rejillas que los
animales, los vegetales, los arboles y las plantas regulan sus ciclos
naturales. De otra forma, la vida no tendría un orden ni un flujo tan perfecto
como lo tiene. Es gracias a la conexión natural que predomina en toda la
existencia que los seres vivos se mantienen sanos y en constante crecimiento.
Cuando
las rejillas se desalinean, surge el desequilibrio en la vida.
Todos
los seres vivos están conectados a la rejilla magnética a través de todo su
cuerpo. Cada ciclo corporal es regido y sostenido por la vida que fluye a
través de la rejilla magnética. Esta rejilla esta compuesta por filamentos de
energía cristalina. Es decir, es cristal en un estado semi liquido que permite
el flujo de energía e información. Es lo que regula la vida sobre la tierra, es
como una enorme red de información y vida que subyace a través de toda la
tierra y cada ser vivo esta conectado a ella durante todo su ciclo de vida.
Los
seres humanos no somos la excepción. Pues a pesar de que en nuestra egoísta
soberbia nos hemos alejado por completo de los ciclos naturales de la Madre Tierra , nuestro
cuerpo, mantiene su forma natural de regularse por medio de la conexión con
todos y cada uno de los puntos de energía propios de la existencia sobre este
planeta. El ser humano, aun no se ha convertido en un robot automatizado,
aunque todos sus ciclos y procesos estén regulados por leyes antinaturales,
como el calendario gregoriano, el tiempo y el dinero; sus ciclos corporales aun
permanecen siendo regidos por la Madre Naturaleza y sus leyes naturales. De manera
que, el Ser humano, posee exactamente la misma conexión con la rejilla magnética
cristalina que todos los Seres vivos poseen.
Somos
UNO con la Madre Tierra
y sus Seres vivos, aun cuando dentro de la cultura occidental de comida rápida
y productos desechables, no lo queramos reconocer. Pues el reconocerlo nos
obligaría a transformar nuestros hábitos “civilizados”.
La
conexión con la
Rejilla Magnética cristalina se mantiene mediante unos
pequeños puntos de energía situados a lo largo de todo nuestro cuerpo. Estos
puntos de energía mantienen el flujo de la vida en todo nuestro ser, son los
encargados de regular la temperatura de nuestro cuerpo, de sintonizarnos a las
estaciones, al tiempo natural, al Pulso de la madre tierra y mantener nuestra
salud en buen estado. Así mismo, mantienen nuestra conciencia y nuestra mente
equilibrada y estable, de manera que podamos sintonizar al flujo de energía,
vida e información.
Cuando
alguno de estos meridianos presenta algún desequilibrio es que surgen las
enfermedades tanto físicas, como mentales y emocionales. Así mismo, nos es
imposible mantener la conexión con la
Madre tierra y el cosmos, nos sentimos desalineados y
desconectados. Todo ello se debe a que presentamos desequilibrio en nuestros
meridianos magnéticos.
Los
Meridianos Magnéticos trabajan en conjunto con nuestros chakras. Siendo los
chakras los centros principales de energía y vida, se encargan también de
regular la salud de los meridianos magnéticos. No obstante, cuando nuestros
chakras se encuentran en desequilibrio, no les es posible equilibrar y regular
a los meridianos apropiadamente, es entonces que podemos recurrir a otros
elementos para lograr el equilibrio deseado, como lo son los cristales o la
sanación eterica con ayuda de los hermanos cetáceos y por supuesto la
acupuntura.
La
mayoría de nosotros tenemos desequilibrados casi todos nuestros meridianos, así
como varios de nuestros chakras. Esto es un tanto normal debido al ritmo de
vida que llevamos. Al mantenernos sintonizados al calendario artificial
gregoriano y al vivir siendo regulados por horarios estrictos que cortan el
flujo de creatividad; así como el mantenernos sintonizados a las frecuencias
artificiales de la televisión y los periódicos y el permanecer tanto tiempo
bajo las radiaciones de los teléfonos celulares, las redes wi fi y las redes de
alta tensión, todo nuestro cuerpo lo reciente y es desequilibrado por el exceso
de energía estática y artificial que recibimos.
Por
ello, es importante tomar las medidas necesarias para procurarnos en
medida de lo posible, un espacio de conexión y equilibrio con la Madre Naturaleza
y el Cosmos y alinearnos a la frecuencia natural. Nada desequilibra mas el
cuerpo y la conciencia que despertarse por la mañana, mirar el reloj y de
inmediato entrar en estrés porque se nos hace tarde para ir a trabajar; (todo
esto sin siquiera darnos un tiempo para agradecer por el nuevo día, conectar
con la Madre Tierra
y darle gracias, agradecer al Sol y emitir algún pensamiento positivo hacia el
universo y los seres que nos guían.)
Posteriormente
correr a la cocina, prepararse un café y salir corriendo hacia las labores
cotidianas, (sin siquiera mirar el cielo, percatarse de la belleza de los
Arboles y escuchar el canto de los pájaros) El ser humano vive como autómata y
lo mas triste de todo es que no se da cuenta de ello, pues la rutina
automatizada ya forma parte de nosotros, nos hemos acostumbrado a vivir así.
Es
importante, vital y necesario procurarnos ese espacio de conexión, todos los
días. De manera que nuestro cuerpo comience a regularse y sanarse por si mismo
y nuestra conciencia se alinee al flujo de información cósmica y de esa
forma, la energía fluya a través de nuestro cuerpo sin obstrucciones. Todo esto
es parte de nosotros y podemos lograrlo siempre y cuando nos procuremos y
cuidemos con amor. Nos demos un espacio de conexión, de creatividad, de
meditación y de respeto hacia nuestro cuerpo y la Madre Tierra. De esa
forma, nuestros chakras recuperaran su movimiento y flujo natural y nuestros
meridianos magnéticos volverán a alinearse con el pulso magnético de la Madre Tierra.
Es
lo que los hermanos ancestrales hacían. Es como se vivía en la antigüedad y en
el presente en las olvidadas tribus de nuestro planeta y de esa forma, se logra
una conexión mágica con la vida, con la tierra y el universo, sintonizando
nuestro pulso a pulso sagrado de la Madre Tierra y del Sol.
Bien
pues, vamos a comenzar poco a poco, sintonizándonos con las frecuencias
naturales de la vida!
Lo
primordial y lo principal es que se den un espacio diario de conexión con su
corazón, con la Madre
tierra y su flujo natural.
Todos
los días, procúrense ese espacio de conexión, saluden al sol y agradezcan a la
madre tierra por la vida, por el alimento y el cobijo. Procuren observar y
realmente ver la naturaleza que les rodea, sentir la magia de las plantas y los
arboles, conectar con la frecuencia de las flores y bendecir el agua.
Acompáñense de cristales conectando con ellos, sintiendo sus energías y sus
frecuencias sanadoras. Canten sus mantras y todo aquello que los ayude a
armonizarse. Estén atentos y desarrollen su propia creatividad. Y de ser
posible y si esto resuena con su Ser, comenzar a comprender y trabajar con el
sincronario Maya de 13 lunas.
Todo
ello les ayudara a alinearse nuevamente al flujo natural de la existencia
equilibrando de esa forma sus Meridianos Magnéticos de equilibrio.
Así
mismo quiero compartir con todos ustedes un pequeño ejercicio de
equilibrio de los Meridianos Magnéticos que los Hermanos Delfines realizaron en
mi Ser hace unas semanas, el cual les adjunto en formato pdf. Pueden realizarlo
siempre que lo consideren necesario.
Somos
bendecidos en Amor y Alegría desde el centro del corazón solar!
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