Extraoficialmente se conoció que entre 18 y 20 reclamos recibe semanalmente la Inspectoría del Trabajo del estado Nueva Esparta, las mismas referentes a prestaciones sociales, horas extras y despidos injustificados.
Las denuncias sobre maltrato de patrones a trabajadores también es una causa de reclamos que contabiliza la Inspectoría día a día, sus pasillos se abarrotan de personas desde las ocho de la mañana y donde se puede escuchar cualquier cantidad de cuentos que dejan a más de uno con la boca abierta.
Si bien es cierto, con la aprobación de la Ley Orgánica del Trabajo (LOT) se han incrementado el número de reclamos laborales. Tal es el caso de Francis de Real, quien llegó desde bien temprano al piso dos de la Inspectoría ubicada en Porlamar para pedir asesoría sobre su despido injustificado, tengo ocho años trabajando en una empresa y por solo hacer el reclamo a mi jefe de que no cotizaba me botaron, quiero que me paguen lo justo por mis años de servicio, alegó.
A Luisa Ruiz la llevó a este sitio tan concurrido una desmejora de funciones, pues ejercía de recepcionista en una compañía y desde hace cinco días el patrono la colocó de portera, eso no es posible, y por eso vengo aquí, porque quiero que me busquen una solución. Ahorita con la nueva LOT tenemos muchos beneficios, calificó.
Tres mujeres: Adela Cardona, Ninoska Jiménez y Miraima Rodríguez, se trasladaron con una copia de la Ley Orgánica del Trabajo a la Inspectoría debido a las deudas por las que llevan luchando desde hace tres años, y que aún no han obtenido una respuesta favorable de sus liquidaciones.
Tenemos todos los papeles en orden y legales y aquí en la Inspectoría nos dicen que ya no tenemos la oportunidad de cobrar el pago justo de nuestras liquidaciones. De verdad que aquí no nos han ayudado para nada, tenemos un pliego conciliatorio y ni con eso hemos recibido respuestas. Somos 120 trabajadores en la misma situación. Lo que pedimos es que nos respondan porque somos madres de familia que necesitamos el dinero, dicen.
El constructor Edwin Aguilar comentó, después que fue atendido junto a sus otros once compañeros de labores, que en la compañía les dijeron que por una reducción de personal todos tenían que salir de la ejecución de la obra. Las leyes dicen que cuando el trabajo está concluyendo la empresa puede reducir el personal, pero a diferencia que aquí todavía quedan más de seis meses de trabajo. Aquí nos dicen que si la empresa no nos reengancha nos tiene que pagar el doble,
Las lágrimas, la resignación y la desesperación se divisan fácilmente en este despacho donde se recibe ayuda oficial.
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